Colombia enfrenta una de las emergencias naturales más graves de los últimos años.
El presidente Abelardo De La Espriella y su gabinete coordinan una respuesta nacional para rescatar a los desaparecidos, atender a los heridos y brindar apoyo a las familias damnificadas.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia este lunes a las 7:34 de la mañana, provocando una tragedia que deja, de acuerdo con el balance preliminar conocido hasta ahora, al menos 132 personas fallecidas y más de 570 heridas.
El movimiento telúrico fue sentido con fuerza en diferentes regiones del país y ocasionó graves daños en viviendas, edificios e infraestructura pública. Las autoridades reportan más de 1.500 viviendas afectadas y 61 edificaciones completamente colapsadas, mientras continúan las evaluaciones para establecer la magnitud total de los daños.
Pero detrás de las cifras existe una preocupación aún mayor: 188 personas permanecen desaparecidas en Cali.
El presidente Abelardo De La Espriella puso esta situación como prioridad de la respuesta estatal y aseguró que todos los niveles de Gobierno trabajarán coordinadamente para encontrar a quienes todavía no han sido localizados.
“Lo que más nos preocupa son las 188 personas desaparecidas. En ese punto en particular es donde vamos a concentrar la acción del Estado con el gobierno departamental, municipal y nacional”.
Gobierno activa respuesta nacional
Desde las primeras horas de la emergencia, el Gobierno Nacional puso en marcha un operativo coordinado con las autoridades departamentales y municipales, organismos de socorro, Fuerza Pública, personal médico e ingenieros militares.
La respuesta ha estado enfocada principalmente en búsqueda y rescate, atención de heridos, evaluación de estructuras, evacuación preventiva y asistencia a las familias damnificadas.
El presidente De La Espriella ha mantenido la coordinación de la emergencia junto con sus ministros y los equipos técnicos desplegados en las regiones afectadas. El objetivo inmediato es evitar que la falta de atención oportuna incremente el número de víctimas y acelerar la llegada de ayuda a las zonas más golpeadas.
Entre las medidas anunciadas se encuentra el despliegue de más de 1.000 uniformados y 105 ingenieros militares, quienes apoyan las labores de rescate, remoción de escombros y recuperación de infraestructura.
También se dispuso el traslado de pacientes con heridas graves desde las zonas más afectadas hacia centros hospitalarios con mayor capacidad, especialmente en Medellín.
Atención a las familias damnificadas
El Gobierno anunció además subsidios temporales de arriendo para familias que perdieron sus viviendas o que, debido a los daños estructurales, no pueden regresar a ellas.
La medida busca proporcionar una solución inmediata mientras avanzan los censos de damnificados y se determina el nivel de afectación de cada vivienda.
Los ministerios y entidades del Estado trabajan de manera articulada para garantizar atención médica, alimentación, alojamiento temporal y seguridad en las zonas afectadas.
Cali, Pereira y Chocó, entre las zonas más afectadas
La emergencia golpeó especialmente a sectores del Valle del Cauca, Risaralda y Chocó, aunque también se han registrado daños en otras zonas del Eje Cafetero.
Cali concentra una de las mayores preocupaciones por las 188 personas desaparecidas, mientras que Pereira y otros municipios han reportado importantes daños estructurales.
En las zonas afectadas continúan las inspecciones de edificios, viviendas, hospitales, colegios, vías y puentes para determinar cuáles estructuras son seguras y cuáles deberán permanecer evacuadas.
Las labores de rescate continúan
Los organismos de emergencia mantienen equipos desplegados entre los escombros y en las áreas donde se han recibido reportes de personas desaparecidas.
Las réplicas registradas después del terremoto obligan a los equipos de rescate a extremar las medidas de seguridad, especialmente al ingresar a estructuras que presentan daños.
Cada hora resulta fundamental para encontrar posibles sobrevivientes.
Una respuesta que pone a prueba al nuevo Gobierno
La tragedia representa uno de los primeros grandes desafíos para la administración de Abelardo De La Espriella. Hasta ahora, la respuesta gubernamental se ha concentrado en coordinar rápidamente los recursos nacionales con las autoridades locales y departamentales, mientras el presidente y sus ministros mantienen como prioridad la atención de las víctimas.
La magnitud de la emergencia exige que esta coordinación se mantenga durante los próximos días. Después de la etapa de rescate vendrá un segundo desafío: la recuperación de las viviendas, la infraestructura y la economía de las comunidades afectadas.
Por ahora, la prioridad es clara: encontrar a las 188 personas desaparecidas, salvar vidas, atender a los heridos y acompañar a las familias que perdieron sus hogares.
El balance de 132 fallecidos, más de 570 heridos, más de 1.500 viviendas afectadas, 61 edificios colapsados y 188 desaparecidos en Cali continúa siendo preliminar y podría cambiar a medida que avancen las operaciones de búsqueda y lleguen nuevos reportes desde los territorios.
En medio de la tragedia, la coordinación entre el Gobierno Nacional, las gobernaciones, las alcaldías, la Fuerza Pública y los organismos de socorro será determinante para superar la emergencia.

