Las operaciones de la Fuerza de Tarea Hércules evidencian la actividad de esta estructura armada en el Pacífico nariñense y su conexión con economías ilícitas como el narcotráfico.
Una ofensiva de la Fuerza Pública contra la estructura Óliver Sinisterra dejó en las últimas semanas importantes resultados operacionales en Tumaco, Nariño, donde el Ejército Nacional ha localizado y destruido explosivos, infraestructura para el procesamiento de drogas y elementos utilizados para actividades relacionadas con el combustible ilegal.
El grupo armado ilegal Óliver Sinisterra tiene sus raíces en las FARC. La estructura surgió después de la paz fracasada de Juan Manuel Santos y tuvo como principal referente a Walter Patricio Arízala, alias “Guacho”, quien operó durante años en el Pacífico nariñense. Con el paso del tiempo, la organización se fragmentó y se reconfiguró. Actualmente, el Ejército identifica a la estructura Óliver Sinisterra dentro de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
Uno de los golpes más contundentes ocurrió en la vereda La Aduana, zona rural de Tumaco, donde la Fuerza de Tarea Hércules localizó el mayor depósito ilegal de explosivos encontrado durante 2026. Allí fueron destruidos de manera controlada 710 artefactos explosivos improvisados de calibre 60 milímetros, diez cilindros de 100 libras, cinco galones con pentolita, 55 tubos de PVC destinados a la fabricación de minas antipersonal y 35 tubos metálicos acondicionados con explosivos.
Según inteligencia militar, este material pertenecía a la estructura Óliver Sinisterra y estaría destinado a acciones violentas contra población civil, Fuerza Pública e infraestructura estratégica en el Pacífico nariñense. El resultado representa una afectación significativa a su capacidad armada.
A este resultado se suma una operación reportada el 29 de julio, cuando tropas de la Fuerza de Tarea Hércules destruyeron un laboratorio utilizado para procesar pasta base de coca en la vereda La Honda, también en zona rural de Tumaco. De acuerdo con la información militar citada por Radio Viva Fénix, la infraestructura pertenecería a la estructura Óliver Sinisterra y la afectación económica para sus actividades ilícitas superaría los 10 millones de pesos.
Además, el 9 de agosto, el Ejército informó sobre otra operación en Tumaco en la que fueron destruidos una refinería y un depósito ilegal de combustible, atribuidos según las investigaciones a la misma estructura. En el procedimiento fueron destruidos e incautados 935 galones de combustible, junto con canecas y otros elementos empleados para su procesamiento.
Los hechos muestran que el accionar de la estructura no se limita al componente armado. Su supervivencia depende también de economías ilegales, particularmente el narcotráfico, el procesamiento de derivados de coca y otras actividades logísticas.
Actualmente, la evidencia reciente concentra su presencia comprobable en Tumaco y el Pacífico sur de Nariño, especialmente en zonas rurales y corredores próximos a la frontera con Ecuador. El propio Ejército señala al grupo armado ilegal Óliver Sinisterra como una de las estructuras más activas del Pacífico nariñense.
La ofensiva militar busca cortar simultáneamente sus capacidades armadas, logísticas y financieras, en una región donde el control de las economías ilícitas continúa siendo uno de los principales motores de la violencia.

