La Fundación Santa Fe de Bogotá confirmó en la madrugada del 11 de agosto el fallecimiento del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, quien permaneció más de dos meses hospitalizado tras sufrir graves heridas en un ataque. El deceso se produjo a la 1:56 a. m., según el comunicado firmado por el director médico, Adolfo Llinás Volpe, y el director general, Henry Gallardo, quienes destacaron el trabajo incansable del equipo médico y expresaron sus condolencias a la familia Uribe Turbay.
El hecho, que en la esfera política ya es catalogado como un magnicidio, desató una oleada de reacciones en redes sociales y convirtió en tendencia nacional el hashtag #PetroAsesino. Miles de usuarios relacionaron el caso con el asesinato del político ecuatoriano Fernando Villavicencio en 2023, difundiendo mensajes como “Petro, ¿qué hiciste en Manta?”, en referencia a la polémica por un presunto encuentro entre el presidente colombiano Gustavo Petro y José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de la organización criminal ecuatoriana Los Choneros.
Rumores y desmentidos oficiales
Según la versión que circula en redes, Petro habría sostenido una reunión privada con alias Fito durante un viaje a Manta, Ecuador, entre el 24 y el 26 de mayo de 2025. El mandatario colombiano negó categóricamente esta información, calificándola como “otra leyvada más” y asegurando: “No tengo ni idea de quién es el tal Fito… Basta ya de falsedades de la extrema derecha”.
El Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE) y la Cancillería de Colombia respaldaron la declaración, afirmando que el viaje tuvo como único objetivo asistir a la posesión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa y que no existió ningún contacto con integrantes de grupos criminales.
En Ecuador, el ministro del Interior, John Reimberg, afirmó que Petro permaneció en una casa de lujo frente al mar y no salió durante su estadía, pero no confirmó ni negó un posible encuentro con alias Fito. Este cabecilla de Los Choneros fue capturado semanas después en un búnker en Manta y aceptó su extradición a Estados Unidos.
Declaraciones de la viuda de Villavicencio
La controversia escaló tras las declaraciones de Verónica Saraúz, viuda de Fernando Villavicencio, quien cuestionó abiertamente la presencia de Petro en Manta. En entrevistas con medios como Caracol Radio y La FM, afirmó:
“No hay manera de que un presidente llegue a Manta sin la autorización de los grupos criminales”.
Saraúz consideró “altamente sospechoso” que Petro permaneciera en un lugar privado sin agenda pública, en una ciudad que —según dijo— está bajo constante vigilancia y control de Los Choneros. También advirtió que “nadie entra ni sale de Manta sin que los capos lo sepan”, insinuando que, como mínimo, los líderes criminales estaban al tanto de la visita presidencial.
Un clima de alta tensión política
El magnicidio de Uribe Turbay, sumado a la reactivación de esta controversia internacional, ocurre en un momento de fuerte polarización política en Colombia. La tendencia #PetroAsesino y las comparaciones con el asesinato de Villavicencio han encendido las redes sociales, mientras el gobierno insiste en que se trata de una campaña de desinformación.
La Fiscalía colombiana no se ha pronunciado oficialmente sobre la posible conexión entre ambos hechos, pero sectores de la oposición han exigido esclarecer las circunstancias del viaje presidencial a Manta y avanzar en las investigaciones sobre el ataque que acabó con la vida del precandidato.

