Izamiento de bandera colombiana en isla Santa Rosa desata nueva crisis diplomática con Perú

Una bandera colombiana ondeando sobre uno de los cerros de la isla de Santa Rosa, en el departamento peruano de Loreto, encendió nuevamente la tensión entre Colombia y Perú en medio de la disputa territorial por este islote amazónico.

La bandera fue vista por lugareños que navegaban el río Amazonas en horas de la mañana. Según testigos, el símbolo patrio se encontraba colocado en una zona elevada y visible desde el afluente. De inmediato, los pobladores dieron aviso a las autoridades peruanas, quienes –de facto– ejercen soberanía sobre el territorio.

Minutos más tarde, policías peruanos y efectivos de la Marina de Guerra del Perú llegaron al lugar y procedieron a retirar la bandera. El hecho fue calificado como una “provocación” por Iván Yovera, exalcalde de Santa Rosa, en declaraciones al diario El Comercio de Perú.

El analista e investigador colombiano en temas de defensa y seguridad, Erich Saumeth Cadavid, corresponsal de Infodefensa.com y Janes.com, difundió un vídeo del procedimiento en su cuenta de la red social X, acompañado del mensaje: “Policía Peruana retira la bandera Colombiana de Santa Rosa”. El clip, registrado a las 10:04 a. m. de este lunes, muestra a los agentes peruanos retirando el símbolo nacional.

Contexto de la disputa

Este incidente ocurre en medio de un clima diplomático cada vez más tenso entre Bogotá y Lima. El presidente Gustavo Petro ha cuestionado públicamente la soberanía peruana sobre la isla Santa Rosa, acusando al vecino país de incumplir el Tratado de Límites de 1934 y de apropiarse unilateralmente del territorio al convertirlo en distrito.

El gobierno peruano, por su parte, ha reafirmado que Santa Rosa forma parte de su territorio, respaldado por los tratados de Salomón-Lozano (1922) y Navegación y Límites (1934). Autoridades de Lima consideran que el izamiento de la bandera colombiana no solo constituye un acto simbólico de reclamación territorial, sino que también profundiza la crisis diplomática que estalló a inicios de agosto, tras otras acusaciones y movimientos militares en la zona.

En las últimas semanas, la disputa ha incluido el sobrevuelo de una aeronave militar colombiana sobre el área —considerado por Perú como una violación de su soberanía—, declaraciones de alto tono desde ambos gobiernos y advertencias en el Congreso peruano sobre el riesgo de un conflicto.

Reacciones y próximos pasos

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú emitió un comunicado expresando su preocupación por el izamiento de la bandera, señalando que “distractores como este debilitan la cooperación bilateral” y reiterando que defenderá su integridad territorial “con todos los medios que permita el derecho internacional”.

Analistas coinciden en que el episodio del 11 de agosto podría ser utilizado por ambas partes para reforzar sus narrativas internas: en Colombia, como un gesto de afirmación de soberanía; en Perú, como una prueba de firmeza ante una presunta incursión simbólica extranjera.

Mientras tanto, el incidente ya ha sido incorporado a la agenda de la Comisión Binacional de Frontera (COMPERIF), aunque fuentes diplomáticas advierten que el diálogo será difícil mientras persistan las declaraciones confrontativas y los gestos provocadores de lado y lado.