Los encapuchados no pertenecen a la protesta pacífica, ellos le quitan el valor de la causa de una protesta, debido a que la violencia hace perder credibilidad.
El representante del partido Centro Democrático por el Valle del Cauca Jaime Arizabaleta afirma que la mayoría de estudiantes no son capuchos, y dice:
“Los estudiantes de Colombia son estudiantes honorables, los capuchos ni siquiera pertenecen a la universidad”.
En las protestas de 2021 se demostró que los capuchos eran miembros de frentes urbanos terroristas, que recibían dinero por generar hambre, caos y desorden, por destruir el patrimonio público y privado, que se financiaban con el atraco, con el saqueo a locales comerciales y con la venta de estupefacientes.
El representante Jaime Arizabaleta recuerda que el ELN se sintió aludido con la ley anticapuchos; el representante por el Valle también resaltó que el bloqueo de vías principales y las afectaciones al sistema de transporte masivo como Transmilenio, no afectan a los oligarcas sino a las clases vulnerables, que se movilizan a diario a trabajar o a estudiar.
La protesta se hace respetando las normas del estado de derecho, Jaime Arizabaleta dice:
“Los peores crímenes de la humanidad se han cometido con el rostro cubierto”

