Diez años después del NO, Colombia sigue buscando una paz que no dependa de los violentos
Los narcoterroristas y sus aliados que utilizan el instrumento de la combinación de todas las formas de lucha por más de 50 años han amplificado la palabra guerra para vender una falsa paz que les brinda impunidad y privilegios a los peores criminales de Colombia.
El secuestro, la extorsión, los atentados, el desplazamiento forzado, el narcotráfico, la minería ilegal y el reclutamiento de menores han sido el flagelo de generaciones enteras en Colombia. En el año 2016 el presidente de Colombia era Juan Manuel Santos, su estrategia fue la comentada al principio de este informe, amplificar la palabra guerra para vendernos una falsa paz, esto se consolidó el 21 de septiembre de 2016 en la asamblea de Naciones Unidas (ONU) con la siguiente frase:
«La guerra en colombia ha terminado»
Pero en colombia la guerra continuó y la falsa paz de Juan Manuel Santos aumentó la guerra y fortaleció a los grupos narcoterroristas
El 2 de octubre de 2016
El 2 de octubre de 2016 los colombianos fueron convocados a las urnas, para decidir entre la falsa paz de Juan Manuel Santos o una paz con sometimiento a la justicia y el uso de la fuerza legítima del estado basada en la constitución y la ley.
Una de las líderes políticas más importantes de la nación, la exsenadora y aspirante a la presidencia de la república María Fernanda Cabal se pronunció 10 años después en su cuenta de la red social X y dijo lo siguiente:
“Los responsables de tantos años de terror y muerte recibieron impunidad, curules gratis y escoltas pagadas por los colombianos.”
Pero a pesar de haber ganado el NO a la falsa paz, Juan Manuel Santos engañó a los colombianos, firmó la falsa paz, ir respetando la voluntad popular de los colombianos, que con complicidad de la corte constitucional y la repartija de mermelada en el congreso logró refrendar, a través de un Fast Track en el Congreso de la República de Colombia.
La burla a las víctimas
La falsa paz la vendieron con mentiras, dijeron que las víctimas eran el centro del acuerdo, les ofreció verdad, justicia reparación y garantías de no repetición, víctimas que perdieron familiares, tierras, libertad y años de vida, pero la falsa paz terminó olvidándose de las víctimas y premiando a los narcoterroristas con impunidad y curules gratis.
La guerra nunca desapareció, las FARC quedaron con varios tentáculos, los firmantes, los congresistas y el grupo narcoterrorista, muchos de sus miembros cambiaron de brazalete a otro grupo armado ilegal incluyendo grupos paramilitares como el clan del golfo.
El narcotráfico siguió siendo el combustible de la guerra, persistieron delitos como la extorsión y los secuestros y la lucha armada ilegal por el control de los territorios, esto comprueba que Juan Manuel Santos mintió a la humanidad en la ONU, vendió miedo utilizando la palabra guerra para que le aprobaran su falsa paz.
La historia se repite con Gustavo Petro
La «Paz mortal» que ofreció Gustavo Petro para el periodo 2022 – 2026 terminó en el crecimiento de las economías ilegales y la violencia en colombia, en 2022 se registraron 742 delitos afines al terrorismo, en 2025 se registraron 1398 (Ministerio de Defensa)
Según la Defensoría del Pueblo de Colombia en el año 2022 se registraron 30 casos de reclutamiento de menores, en el año 2024 578 casos y en el año 2025 410 casos, esto demuestra que Gustavo Petro siguió con la narrativa de la falsa paz, esto logró mayor control territorial por parte de los grupos narcoterroristas.
La paz y la fuerza legítima del estado
La fuerza legítima del estado tiene como función proteger a la población y hacer cumplir la constitución y la ley, por eso cada vez que las Fuerzas Armadas que se dividen en dos: Fuerzas Militares (Ejército Nacional, Fuerza Aérea y Armada Nacional) + Policía Nacional = Fuerzas Armadas hacen presencia en los territorios, realizan operativos y misiones de inteligencia y recuperan los territorios para devolverle la paz y la tranquilidad a la población es un aporte al crecimiento de la paz en Colombia.
Cuando los grupos armados ilegales hacen lo que se les da la gana en los territorios se pierde la confianza en el gobierno, por eso el uso de la fuerza legítima del estado le da a la población bienestar y protección, esto finalmente da como resultado mayor producción alimentaria y paz en los territorios, la falta de acciones militares y policiales aumentan la guerra y fortalecen a los grupos armados ilegales.
El 7 de agosto de 2026 inició el gobierno de Abelardo De La Espriella, enfocado en seguridad, control territorial y un combate efectivo a las estructuras criminales, la actividad de la Fuerza Pública dio como resultado el siguiente balance:
Fecha de corte 19 de septiembre
- 21.940 capturas
- 92.621 kilogramos de estupefacientes incautados
- 2.316 armas de fuego incautadas
Fecha de corte 2 de Octubre
- 29.206 capturas
- 113.607 kilogramos de estupefacientes incautados
- 3096 armas de fuego incautadas
Otro resultado importante del gobierno de Abelardo De La Espriella es la cifra de 43 menores rescatados del reclutamiento forzado, (Ministerio de Defensa). El gobierno de Abelardo de La Espriella demuestra que María Fernanda Cabal siempre tuvo la razón cuando decía «la paz no se negocia, se impone con la fuerza legítima del estado»
Escrita por: Javier Alejandro Hernández Correa
en X: @javiPekerman
Correo: losindependientesjj@gmail.com

