El pasado 17 de julio, el diario El Tiempo informó que el grupo terrorista Hamás agradeció a Colombia por acoger una conferencia internacional que pidió sanciones contra Israel por su ofensiva en Gaza. La fotografía muestra a delegaciones de distintos países reunidas en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería colombiana, con la bandera nacional de fondo. Para Hamás, el solo hecho de que Colombia sirva de sede para este tipo de eventos es suficiente para expresar su gratitud pública.
Pero… ¿quién es Hamás y qué ocurrió el 7 de octubre de 2023?
Ese día, Israel sufrió el ataque más cruel de su historia reciente. Más de 1.200 personas fueron asesinadas, más de 5.400 resultaron heridas y 253 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza, incluyendo bebés, mujeres, ancianos y soldados. Se perpetraron masacres en kibutzim, ataques a civiles en conciertos, violaciones sistemáticas de mujeres, quema de cuerpos y decapitaciones. El horror fue tal que los testimonios fueron confirmados por organismos internacionales como Human Rights Watch, Amnistía Internacional y la propia ONU. No se trató de una ofensiva militar: fue una masacre deliberada de civiles, cometida por un grupo considerado terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Reino Unido.
Y ahora ese grupo le agradece al gobierno colombiano.
¿Qué significa esto para Colombia?
Significa que la política exterior de Gustavo Petro ha cruzado una línea peligrosa. Nos ha alejado de democracias consolidadas y aliados estratégicos, y nos está ubicando junto a regímenes y organizaciones violentas que no respetan los derechos humanos ni el derecho internacional. Esta deriva diplomática pone en riesgo:
- Nuestra cooperación tecnológica, agrícola y militar con Israel, país que ha sido un aliado clave en seguridad, inteligencia, defensa y desarrollo rural.
- Nuestra relación con países democráticos y con liderazgo internacional en la defensa de los derechos humanos.
- Nuestra reputación internacional como país comprometido con la paz, la justicia y la legalidad.
Mientras Petro improvisa con ideologías peligrosas y amistades internacionales que avergüenzan al país, el pueblo colombiano necesita una líder que defienda con firmeza los valores de la democracia, la soberanía, la seguridad y la libertad.
¿Por qué María Fernanda Cabal?
Porque María Fernanda Cabal ha sido clara, coherente y valiente: no se puede ser amigo de los terroristas. Como presidenta, Colombia jamás será aliada de quienes promueven el antisemitismo, el genocidio o el extremismo. Recuperará el prestigio de nuestra política exterior y fortalecerá la cooperación con países que compartan nuestros principios y objetivos: el desarrollo económico, la defensa de la vida y la dignidad humana.
María Fernanda Cabal representa la Colombia de la verdad sin miedo, del respeto por la historia, de la diplomacia con carácter. La Colombia que no se arrodilla ante el chantaje ideológico ni justifica el terror en nombre de la paz.
Colombia necesita una presidente que no tenga ambigüedades frente al terrorismo. Por eso necesita a María Fernanda Cabal.
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#ConDiosYConLaVerdad
#NoAlTerrorismo

