Colombia clama orden

líderes y expertos proponen una nueva estrategia de seguridad

Mientras el país enfrenta un preocupante avance del crimen organizado, la inseguridad urbana y el debilitamiento institucional, líderes políticos, expertos y ciudadanos se reunieron este domingo en un conversatorio convocado por el partido Centro Democrático para discutir soluciones concretas y urgentes. El evento, que tuvo lugar en Bogotá, estuvo moderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez y contó con intervenciones de alto nivel que coincidieron en un punto esencial: sin orden, no hay libertad.

El encuentro se centró en repensar la seguridad como política de Estado, proponiendo reformas estructurales que abarquen justicia, inteligencia, tecnología y respaldo total a la Fuerza Pública.


🎙️ Panelistas con trayectoria y propuestas claras

Participaron expertos y líderes con experiencia en la gestión pública y el análisis estratégico de seguridad:

  • Carlos Augusto Chacón, director del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga.
  • Nicolás Botero, presidente de Fedeseguridad.
  • Diego Molano, exministro de Defensa.
  • Pilar Zamora, consultora en monitoreo satelital y control territorial.
  • Enrique Gómez Martínez, director de Salvación Nacional.
  • María Fernanda Cabal, senadora y precandidata presidencial.

🛡️ Carlos Chacón: Seguridad urbana con justicia eficiente

Carlos Chacón propuso crear una unidad especializada y autónoma enfocada exclusivamente en desmantelar las estructuras criminales con operaciones inteligentes y coordinadas:

“El crimen funciona como un sistema adaptativo completo. La respuesta institucional debe estar a la altura.”


🛰️ Pilar Zamora: Inteligencia satelital para el control territorial

Zamora subrayó que Colombia dispone de miles de satélites y grandes volúmenes de datos que deben utilizarse para la seguridad:

“Podemos implementar sistemas de alerta temprana desde el espacio, con capacidad de reacción en tiempo real mediante drones, aviones o presencia en tierra.”


🔒 Nicolás Botero: Articular seguridad privada y pública

El presidente de Fedeseguridad reveló que Colombia invierte 56 billones de pesos en seguridad pública y 21 billones en privada, pero la falta de articulación limita la eficacia:

“El crimen no tiene fronteras, pero la seguridad privada sí.
No hay corredores de vigilancia en espacio público porque nadie coordina.”


💣 Diego Molano: Mutación criminal y control político del crimen

Molano advirtió que los grupos armados hoy operan con más poder económico, territorial y social que hace unos años:

“En 2021 había 120 municipios con presencia armada. Hoy son más de 600.
Se ha documentado que el Clan del Golfo arrienda territorios a bandas criminales.”

Además, alertó sobre el riesgo de elecciones manipuladas por el crimen organizado:

“El dominio en municipios incluye control social, de rentas y de información electoral.”


⚖️ Enrique Gómez: Sin justicia, no hay seguridad

Gómez Martínez propuso una reducción masiva del gasto estatal y de la burocracia ineficaz para liberar recursos y aplicar justicia ejemplarizante:

“Con más de 215 entidades y 700.000 contratos de OPS, el Estado es ineficiente.
Hay que recortar y no seguir exprimiendo a los colombianos con más impuestos.”


🎖️ María Fernanda Cabal: Sin Fuerza Pública, no hay Nación

La precandidata presidencial cerró con una defensa vehemente de militares y policías, denunciando su persecución judicial:

“Este país no agradece a sus héroes.
Soldados y policías pierden su vida y luego son arrastrados ante una justicia ideologizada.”

Aseguró que el fuero penal militar no existe en la práctica, y propuso su reestructuración inmediata. Además, criticó con firmeza la “paz total”:

“La paz no se negocia, se impone con la fuerza de la ley.
La política de seguridad debe ser superior a cualquier proceso de diálogo.”

Su frase final quedó grabada entre los asistentes:

“Primero se somete. Garrote y después la zanahoria.
Mano firme, corazón grande.
”


🧩 Conclusión: Hacia una seguridad con autoridad y visión nacional

El evento demostró que distintos sectores coinciden en que Colombia no puede seguir cediendo territorio, legitimidad ni seguridad a las estructuras criminales. El llamado fue a reconstruir la autoridad del Estado, respaldar a quienes defienden la democracia en las calles y el campo, y diseñar una política de seguridad coherente, sostenida y sin complejos.