El Ministerio de Justicia y del Derecho, a través del Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del Observatorio de Drogas de Colombia, emitió una alerta urgente por los hallazgos recientes en muestras de tusi incautadas en la capital del país. La detección de xilacina, un sedante exclusivo de uso veterinario, ha encendido las alarmas sobre el grave riesgo que representa esta droga sintética para la salud pública, especialmente entre jóvenes consumidores.
❗ ¿Qué es el tusi?
El tusi, conocido también como tucibí o “cocaína rosa”, es una droga sintética de apariencia llamativa que se comercializa como una sustancia recreativa de lujo. Aunque muchos la asocian erróneamente con el 2C-B, en realidad no tiene una composición química fija. Su atractivo estético esconde una combinación de sustancias que pueden cambiar en cada lote, aumentando su peligrosidad.
⚗️ ¿Qué contiene el tusi?
Según los análisis realizados por laboratorios forenses y organizaciones de monitoreo de drogas:
- Ketamina (anestésico disociativo)
- MDMA (éxtasis)
- Metanfetaminas
- Cafeína
- Benzodiacepinas
- Opioides como oxicodona
- Catinonas sintéticas
- Fentanilo (en casos detectados por la DEA)
- Xilacina (nuevo hallazgo en Colombia)
Cada muestra puede contener entre 4 y 10 sustancias diferentes. En 2024, un análisis de la Corporación ATS reveló que un 65 % de las muestras contenían ketamina, y otro porcentaje significativo incluía compuestos altamente adictivos y tóxicos, incluso sin que el consumidor lo supiera.
⚠️ Hallazgo crítico: xilacina en el tusi
Por primera vez en Colombia, el SAT detectó xilacina en cinco muestras de tusi incautadas en Bogotá. Esta sustancia es un sedativo no opioide, analgésico y relajante muscular aprobado exclusivamente en medicina veterinaria y como emético, especialmente en gatos.
🩸 Riesgos para la salud humana:
“Eventualmente puede conducir a la muerte, y la exposición repetida también puede causar síntomas de abstinencia y úlceras cutáneas necróticas graves. Las dosis tóxicas oscilan entre 40 y 2.400 mg, con una dosis letal media estimada de 15 mg/kg”, alertaron las autoridades.
La xilacina no tiene antídoto humano aprobado. Su combinación con otras drogas como opioides o estimulantes puede generar emergencias médicas que no responden a tratamientos tradicionales como la naloxona.
📊 Consumo en Bogotá: zonas más afectadas
Aunque no hay datos exactos para los últimos tres meses, informes recientes revelan que:
- En 2023 se reportaron 153 casos de intoxicación por tusi en Bogotá.
- Las localidades con mayor número de intoxicaciones por consumo de drogas fueron Usaquén, Fontibón y Rafael Uribe Uribe, junto a Santa Fe, Barrios Unidos y Mártires.
- Estudios realizados en 2025 por expertos en salud mental revelan que el 60 % de los consumidores no son conscientes del riesgo real del tusi, y muchos incurren en conductas peligrosas como conducir bajo su efecto o tener relaciones sexuales sin protección.
🛑 El SAT y la prevención
El Sistema de Alertas Tempranas, liderado por el Ministerio de Justicia, viene monitoreando desde hace años la aparición de nuevas sustancias psicoactivas (NSP). Con el hallazgo de xilacina, se refuerza la necesidad de:
- Informar a la ciudadanía sobre la composición cambiante e impredecible del tusi
- Alertar a los servicios de salud para que estén preparados ante casos complejos de intoxicación
- Fortalecer programas de reducción de riesgos y análisis de sustancias en contextos recreativos
📢 Recomendaciones clave
- Evite el consumo de cualquier sustancia vendida como tusi. No existe garantía sobre su contenido, y cada dosis representa un potencial mortal.
- En caso de síntomas como pérdida de conciencia, respiración lenta o convulsiones, acuda inmediatamente a urgencias médicas e informe sobre el posible consumo de tusi.
- Las familias, instituciones educativas y organizaciones sociales deben reforzar la educación sobre drogas sintéticas y fomentar una cultura de autocuidado.
✅ Conclusión
El tusi ha dejado de ser una “droga de moda” para convertirse en una amenaza grave e imprevisible para la salud pública. Su mezcla de componentes altamente tóxicos, sumado al reciente hallazgo de xilacina, exige una respuesta institucional, médica y comunitaria inmediata. La prevención y la información son hoy más necesarias que nunca.

