En un operativo conjunto denominado Cazador II, las autoridades colombianas propinaron un golpe decisivo al crimen transnacional con la captura de 11 presuntos integrantes del Tren de Aragua, entre ellos alias “L”, señalado como cabecilla de la estructura en el centro de Bogotá.
La acción fue liderada por la Policía Metropolitana, la Fiscalía General de la Nación y la Secretaría de Seguridad, e incluyó 13 allanamientos simultáneos en localidades como Santa Fe, Bosa, Mártires, Kennedy, así como en los municipios de Soacha y Madrid.
Durante el operativo, se incautaron:
- 6 armas de fuego
- 2 granadas
- 27 kilogramos de marihuana
- 746 dosis de cocaína
- 46 celulares, agendas contables, memorias USB y un vehículo
- $10 millones en efectivo
Los detenidos, nueve hombres y dos mujeres de nacionalidad extranjera, estarían vinculados a delitos como homicidios selectivos, tráfico de armas y estupefacientes, extorsión, y un atentado con granada perpetrado en febrero en el barrio San Bernardo.
El alcalde Carlos Fernando Galán calificó la operación como “un avance decisivo en la recuperación de territorios dominados por estructuras criminales”, y reiteró que garantizar la seguridad requiere coordinación institucional, inteligencia operativa y presencia sostenida del Estado.
Hasta la fecha, bajo la administración Galán se han capturado 124 integrantes del Tren de Aragua, incluidos cinco cabecillas, lo que refleja una estrategia focalizada en desarticular redes criminales que operan en zonas críticas como Las Nieves, Veracruz, La Capuchina y varios parques del centro.
Desde las redes sociales, la ciudadanía ha respaldado el operativo, aunque persisten llamados a reforzar la presencia institucional en los barrios más vulnerables y fortalecer los canales de denuncia.
La recuperación de la seguridad barrial y del espacio público no es solo una respuesta frente al delito: es una condición esencial para construir territorios más justos, pacíficos y con oportunidades para todos.

