¿También son “mariposas amarillas”? Las dos activistas exaltadas por Petro ahora tienen contratos con la Cancillería

Manuela Bedoya y Luna Barreto, quienes participaron en la Flotilla Global Sumud rumbo a Gaza, fueron respaldadas públicamente por Gustavo Petro, regresaron a Colombia en el avión presidencial y recibieron la Orden de Boyacá. Ahora tienen contratos por más de $45 millones cada una con el Fondo Rotatorio de la Cancillería.

Una nueva controversia alrededor de la contratación estatal durante el gobierno de Gustavo Petro quedó planteada tras conocerse que Manuela Bedoya Jaramillo y Luna Valentina Barreto Arango, dos jóvenes que adquirieron notoriedad pública por su participación en la Flotilla Global Sumud hacia Gaza, tienen contratos de prestación de servicios con el Fondo Rotatorio del Ministerio de Relaciones Exteriores durante 2026.

La información fue revelada por Semana y posteriormente detallada por Infobae, a partir de los contratos registrados en el Sistema Electrónico de Contratación Pública (SECOP). Cada contrato tiene un valor de $45.053.772 y está vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, con pagos mensuales de $3.754.481.

¿Qué funciones cumplen?

Según los documentos contractuales citados por los medios, Luna Barreto fue vinculada para apoyar a la Dirección para el Desarrollo y la Integración Fronteriza como enlace con pueblos indígenas ubicados en municipios fronterizos de Guainía y Vichada.

Manuela Bedoya, por su parte, tiene un contrato con el mismo valor para apoyar esa Dirección como enlace con pueblos indígenas de municipios fronterizos del Chocó.

Entre las obligaciones se encuentran el acompañamiento a espacios de participación territorial, la socialización de programas y proyectos, el apoyo a reuniones y otras actividades relacionadas con el trabajo de la Cancillería en las zonas fronterizas. Los contratos también contemplan desplazamientos nacionales cuando sean requeridos para el cumplimiento de las actividades y cuenten con la autorización correspondiente.

Del episodio en Gaza al reconocimiento oficial

El nombre de las dos mujeres comenzó a tener amplia exposición pública en octubre de 2025, cuando participaron en la Flotilla Global Sumud, una misión que buscaba llevar ayuda humanitaria hacia Gaza.

El 1 de octubre de ese año, Bedoya y Barreto fueron retenidas por autoridades israelíes junto con otros integrantes de la flotilla. El Gobierno colombiano reaccionó públicamente y la Cancillería exigió su liberación.

Gustavo Petro también expresó su respaldo a las dos activistas. Posteriormente, según los reportes publicados, ambas se reunieron con Petro en Bruselas y regresaron a Colombia en el avión presidencial.

En diciembre de 2025, Petro las condecoró con la Orden de Boyacá, en el grado de Caballero, por su participación en la misión humanitaria. Infobae también reportó que el mandatario había expresado públicamente su intención de otorgarles esa distinción. A ese episodio se sumó posteriormente la asignación de esquemas de seguridad de la Unidad Nacional de Protección, una decisión que generó cuestionamientos políticos y públicos.

Cabal: “¿Estas también son mariposas amarillas?”

La revelación de los contratos provocó la reacción de la aspirante presidencial María Fernanda Cabal, quien compartió en X la publicación de Semana y formuló una pregunta que rápidamente abrió el debate político:

“¿Estas también son mariposas amarillas?”

En el mismo mensaje, Cabal cuestionó la secuencia de acontecimientos:

“Petro las trajo en el avión presidencial, las condecoró, les asignaron esquema de seguridad y ahora nos enteramos de que tienen contratos con la Cancillería hasta diciembre.”

El gobierno de Gustavo Petro desconoció el ataque del 7 de octubre de 2023 por parte de los terroristas de Hamás a Israel y difundió noticias falsas para mantener la narrativa de odio global a Israel, esto produjo un daño a la relación de hermanos que históricamente ha sostenido Israel con colombia, pero ahora con Abelardo de la Espriella las relaciones se restablecen.