La unidad de las naciones es vital para enfrentar al terrorismo, Israel honra a sus héroes mientras Hamás gana terreno en la propaganda global

Desde la Plaza de Ramla hasta las redes sociales, Israel rinde homenaje a sus soldados caídos mientras enfrenta una ofensiva internacional de desinformación que busca justificar al terrorismo.

Este martes 22 de julio, la ciudad de Ramla en Israel amaneció con una escena que paralizó el corazón de la nación: 893 sillas vacías con los retratos de soldados israelíes caídos desde el inicio de la operación militar “Espadas de Hierro”. Cada silla representa una vida perdida en defensa de la patria frente al brutal ataque de Hamás, el grupo terrorista que el 7 de octubre de 2023 desencadenó una masacre sin precedentes contra civiles israelíes.

La activista y abogada judía Sissi Emperatriz (@GabyLob) compartió las imágenes en su cuenta de X con un mensaje contundente:
“Cada silla representa una vida entregada por la defensa del país. Benditas sean sus memorias, eternos héroes de Israel”.

Mientras Israel honra a sus muertos y enfrenta una guerra real en su territorio, se libra una batalla paralela en el mundo: la de la desinformación. Campañas globales, promovidas desde ciertos sectores universitarios, ONG y medios sesgados, buscan distorsionar los hechos, encubrir los crímenes de Hamás y presentar al Estado de Israel como el agresor. Se invisibiliza el dolor israelí y se relativiza el terrorismo.

Este doble estándar no solo ofende a las víctimas; también fortalece a quienes usan a los civiles como escudos humanos y promueven el odio como estrategia política. La propaganda antisemita y antiisraelí se ha convertido en una herramienta peligrosa que desestabiliza la opinión pública y sabotea cualquier intento de paz duradera.

Israel no está solo en su lucha. La defensa contra el terrorismo no es un asunto exclusivo del pueblo judío, sino un reto común para las democracias del mundo. Callar ante la propaganda de Hamás, relativizar sus crímenes o guardar silencio ante la muerte de casi mil soldados israelíes es permitir que el terrorismo avance impune.

Es hora de que las naciones libres del mundo se unan con claridad y sin ambigüedades: condenar el terrorismo, respaldar el derecho de Israel a existir y defenderse, y combatir la desinformación que legitima el horror.

Porque hoy es Israel, pero mañana puede ser cualquier nación que defienda sus valores frente al fanatismo armado y la manipulación ideológica.