El gobierno del presidente Gustavo Petro se encuentra en el ojo del huracán tras la reciente orden de captura contra dos de sus figuras clave: la fiscal general Luz Adriana Camargo y el exministro de Defensa Iván Velásquez, emitida por la justicia de Guatemala.
Las acusaciones de corrupción y favorecimiento a Odebrecht, sumadas a la crisis de seguridad interna en Colombia, han desatado una tormenta política que pone en entredicho la gestión del mandatario.
Un escándalo de corrupción que sacude a la región
La Fiscalía Especial contra la Impunidad de Guatemala reveló que el esquema de corrupción liderado por Iván Velásquez mientras encabezaba la CICIG facilitó a la constructora brasileña Odebrecht contratos irregulares que costaron al Estado guatemalteco más de 3,000 millones de quetzales. La exfiscal anticorrupción Luz Adriana Camargo, hoy fiscal general de Colombia, también estaría implicada en este entramado delictivo.
La investigación revela que los acuerdos ilegales entre 2014 y 2017 permitieron desviar recursos a través de empresas de cartón y redes de sobornos, mientras que los verdaderos responsables lograban evadir la justicia. Como resultado, la Sala Tercera de Apelaciones de Guatemala ordenó la captura de Velásquez y Camargo el 2 de junio de 2025, solicitando además a Interpol una alerta roja para su ubicación y detención.
Camargo, sin avances en el caso Nicolás Petro
La actual fiscal general Luz Adriana Camargo no solo enfrenta problemas en Guatemala, sino que también ha sido duramente cuestionada en Colombia por su gestión. A un año de haber asumido el cargo, no ha mostrado avances en el proceso contra Nicolás Petro, hijo del presidente, involucrado en un escándalo de financiación ilegal de campañas y posible lavado de activos.
El líder del Partido Salvación Nacional, Enrique Gómez Martínez, se pronunció al respecto a través de su cuenta de X, afirmando que «Es insostenible tener una Fiscal General con una orden de captura activa. Luz Adriana Camargo debería renunciar y enfrentar sus líos judiciales por fuera del cargo. Un año de nula gestión, y ahora esto». La falta de transparencia y resultados ha aumentado la percepción de impunidad dentro del gobierno Petro.
La “Paz Total”: un fracaso que disparó la violencia
Mientras la corrupción sacude la administración Petro, la seguridad nacional también está en crisis. Durante su paso por el Ministerio de Defensa, Iván Velásquez impulsó la política de «Paz Total», desmantelando unidades militares y reduciendo la capacidad operativa de la Fuerza Pública. Como consecuencia directa, los grupos armados ilegales han expandido su control territorial, incrementando el narcotráfico y dejando a la población más vulnerable sin protección.
Analistas de seguridad han advertido que la disminución de la presencia militar permitió la consolidación de organizaciones criminales como el Clan del Golfo, disidencias de las FARC y el ELN, quienes han intensificado sus actividades ilegales. Mientras Petro insiste en el diálogo con estos actores, la violencia y el desplazamiento forzado continúan afectando a miles de colombianos.
¿Un gobierno sin control?
La combinación de corrupción, impunidad y crisis de seguridad han puesto en jaque al gobierno de Gustavo Petro. Las órdenes de captura contra Camargo y Velásquez solo reafirman las preocupaciones de quienes consideran que la administración actual se ha convertido en un refugio para funcionarios con antecedentes turbios.
¿Será este el comienzo del declive del gobierno Petro? ¿Responderá la Fiscalía General con acciones concretas o seguirá la línea de opacidad que ha caracterizado su gestión? Lo que es seguro es que la oposición y diversos sectores políticos continuarán exigiendo respuestas ante una administración cada vez más cuestionada.
A continuación la línea de tiempo del caso en diapositivas:





