Desde el 3 de mayo de 2025, permanece secuestrado Lyan José Hortúa, un niño de 11 años.
En solidaridad con su familia, los habitantes del Valle del Cauca salieron a las calles el lunes 12 de mayo, y se espera que las manifestaciones se expandan al resto del país este martes 13.
Diferentes organizaciones se han unido para exigir seguridad, orden y justicia, así como para instar a los miembros de los grupos armados ilegales a desmovilizarse. Estos actos crueles contra los niños evidencian, una vez más, que estos grupos no tienen ninguna intención de paz y son graves infractores de los derechos humanos.
Los colombianos esperan la pronta liberación de Lyan y siguen atentos a cualquier información sobre su rescate. Según la Policía Nacional de Colombia, el principal sospechoso es alias «Oso Yogui», cabecilla del frente Jaime Martínez de las FARC, que opera en el Valle del Cauca y otras zonas del suroccidente del país.
Este individuo ha sido señalado por atentados contra los CAI de los barrios Alfonso Bonilla y El Gaitán, en Cali. Por esta razón, las autoridades colombianas han publicado un cartel con los nombres y fotografías de los sospechosos de este secuestro.

La precandidata y senadora María Fernanda Cabal se manifestó molesta por la indiferencia del actual presidente de Colombia Gustavo Petro a este cruel secuestro.

