Para que los trabajadores tengan mejor ingreso, que sea perdurable, como un salario mínimo más alto, una jornada de trabajo más corta, se necesita que las empresas y los empleadores tengan impuestos reducidos, normas laborales menos rígidas, seguridad, gobiernos austeros y transparentes, con convencida defensa de la iniciativa privada y discursos y acciones coherentes. De lo contrario los ingresos formales de los trabajadores se reducen en empleos informales y precarios, en contratos de medio tiempo o de pocos días a la semana, sin dominicales, sin festivos, sin seguridad social. Repetimos: es mejor un peso de inversión por el empresario o de salario al trabajador que un peso de impuestos al Estado, más cuando hay derroche y corrupción.
«Un salario mínimo alto, pero que pueda ser perdurable» Alvaro Uribe Vélez

