Reforma a la Salud en Colombia e implicaciones generales 

Por: Sandra Saavedra

Perfil de Twitter: @Busbus0112

Los cambios son necesarios en la medida que se quiera tener un proyecto dinámico, de evolución, que garantice que la sociedad mejore y tenga una organización que permita el bienestar social y de satisfacción a las necesidades de la comunidad en su proceso de desarrollo.  

Colombia, centraliza en el interior del país gran parte de la infraestructura y operatividad del sistema de Salud. Desde allí se repliegan las iniciativas y se concentran los centros de referencia; salvo algunas ciudades importantes como lo son Barranquilla, Cali (autosostenibles por su dinámica económica) entre otras regiones ponentes y comprometidas. 

Paralelamente, tenemos una población rural que no ha sido conectada, o por lo menos, no con los mismos beneficios que los ciudadanos urbanos; haciendo evidente la desigualdad en el desarrollo, sin querer que se interprete como falta de oportunidades. 

Sin discusión es un problema social, prioritario ser atendido; porque es población vulnerable y con capacidades limitadas para desarrollarse por sí misma, limitantes que el mismo estado establece en su PND. El gobierno asigna los presupuestos en medida de la cantidad de habitantes, sin tener en cuenta los planes de desarrollo que proponen estos municipios para avanzar, construir e intentar convertirse en empresas que produzcan y se rentabilicen en la medida que se organiza la sociedad. 

El Sistema de Salud está diseñado para ser una red de atención integral, y sus esfuerzos por lograr la cobertura llegan al 99% (un logro que no lo presenta ningún otro país de la región), no se desconoce las oportunidades de mejora que el sistema puede implementar para lograr ese 100% y en general, una atención de calidad. 

¿Por qué, esta situación se ha perpetuado? 

El Sistema de Salud se complementa y fortalece en la medida en que interactúa con los otros participes de la sociedad. En lo operativo, los planes de desarrollo se articulan y los ejes transversales como la salud trabajan de la mano con la seguridad y Defensa Nacional, agricultura, hacienda, cultura y todos y cada uno de los ministerios porque, todos tienen su participación para que las estrategias funcionen. 

Ahora, la información que tenemos en relación con la atención en salud de estos sectores marginados tiene brechas, que no permiten conocer las reales condiciones y los requerimientos básicos que se puedan implementar garantizando asi, ir a la raíz del problema. 

El gobierno Nacional, que en este momento lidera el Pacto Histórico, ha propuesto la Reforma al Sistema de Salud, en donde su principal objetivo es reforzar los programas de salud preventiva fortaleciéndolo en estas poblaciones vulnerables y desde ahí trabajar en la prevención de la enfermedad, promoción de la salud y evitar que las morbilidades se desarrollen para que las estadísticas y las condiciones de salud de esos colombianos cambien para bien. 

Siguiendo el hilo a los planes ideales, la población dejaría de enfermarse y los hospitales de tercer y cuarto nivel de atención disminuyen la complejidad de los pacientes atendidos. 

Suena utópico pensar que eso pueda ser conseguido en 4 años de gobierno, cuando tenemos una generación que ya trae ciertas conductas que impactan su salud y ya tienen su componente patológico preexistente que podría tomarse algo más de una década en cambiar la fisiopatología de las enfermedades que hoy son identificadas como primeras causas de mortalidad a nivel nacional y en cada uno de los municipios del país. 

Mejorar las tasas de natalidad, disminuir indicadores de mortalidad materna, mejorar los indicadores de crecimiento y desarrollo de la primera infancia con acciones sociales, atención permanente, educación en salud y atención continua a esa población, ayudaría enorme y efectivamente permitiría que el gobierno muestre que su política es efectiva y pueda mostrar resultados al país de su gestión. 

Pero este logro no puede quedar medido solamente bajo una parte de indicadores. Porque la cadena del proceso del sistema de salud es compleja y el objetivo principal es lograr el 100% del cubrimiento en la atención, universalidad, derecho a la salud y mantener todas las ventajas y beneficios que hasta el momento ha cobijado la Ley 100/93. 

Gestión de los Recursos: ADRES

Bajo el esquema planteado en la “Reforma”; el Estado tendría facultad total para gestionar recursos asignados al sector salud y los entregaría a través de un fondo único nacional, el hoy conocido ADRES, el presupuesto para que desde ese estamento sea distribuido a gobernaciones y alcaldías con las mismas características de ahora, según número de habitantes mas no, de acuerdo con lo que la comunidad requiere para resolver sus necesidades asistenciales. 

Esto sería hacer la conversión a un sistema público y manejado en su totalidad por parte del Estado. Estatizar la salud, per se, implica la participación de diversos factores, y requiere por el valor de la vida, de un manejo transparente, cuidadoso y honesto. Caso contrario, la corrupción podría permear el sistema y el dinero de los contribuyentes se esfumaba sin llegar a las poblaciones objeto. 

Salud Preventiva: El programa bandera.

Al documento radicado y propuesto por el gobierno nacional, se le reconoce la intención de reforzar la atención de esa población desatendida; se le recomienda empezar a planear como ejecutará con éxito esta tarea y como implementará la estrategia de Salud Preventiva sin haber organizado la logística en la red nacional. 

Ideal, empezar desde donde el problema es más crudo, es decir, ubicar las zonas que requieren el apoyo del gobierno, conectar estos PAI´s a las redes actuales manejadas por las EPS´s y sobre todas las cosas asegurar que existirán vías que acorten esa comunicación y que apoyen el buen desarrollo de los programas, ya que, se hará una inversión importante por parte del estado que no está para ser gastada en infraestructura y no garantice su permanencia en el tiempo. 

Podría pasar que el grupo del ministerio encargado de este proyecto, trabaje en equipo con su homólogo de Salud Pública y se armase un equipo interdisciplinario en donde confluyan las áreas de interés para el montaje de este proyecto de salud preventiva en áreas vulnerables y dejar para otra instancia, la idea de estatizar el sistema de salud y de acabar con un sistema regulado por las EPS que funciona hasta el momento con algunas dificultades pero garantizan el servicio al 99% de la población en Colombia. 

No a la Reforma a la Salud, Si a la inclusión de programas sólidos, robustos e interdisciplinarios que hagan de su programa de salud preventiva en las poblaciones menos favorecidas el programa bandera, que sea modelo para todas las regiones. 

No a la Reforma a la Salud para estatizar todo un sistema y someterlo al riesgo de la corrupción, incluyendo a las gobernaciones y alcaldías de turno como administradores de los recursos destinados a través del ADRES. 

No al manejo centralizado de un sistema que por sus características debe respirar y debe ser dinámico; asi como es la salud de los individuos, su forma de crecer, de avanzar en la tecnología y de moverse en el tiempo. 

No a los poderes extraordinarios “caprichoso deseo” del presidente de la República quién propone tener esta facultad para que sin ningún tipo de obstáculo pueda hacer cambios y/o exigencias que impacten a la sociedad y no se pueda hacer más que aceptarlos sin conocer que tan dañinos puedan ser sus efectos. 

Y por último no a la implementación de un sistema salarial estatal para todos y cada uno de los trabajadores del gremio de la salud. Se desconoce hasta el momento bajo qué modelo salarial se cobijarían los empleados, pero sí es claro la reforma en decir que, “los empleados tendrán un 90% de responsabilidades contractuales con el estado y podrán destinar el 10% restante de su tiempo y disponibilidad laboral para contratar con empresas privadas”. Esto debería preocupar al personal de salud, toda vez que su salario no alcance para cubrir sus necesidades básicas VS sus compromisos adquiridos previamente (entiéndase compromisos bancarios, préstamos, hipotecas) cuándo sus contratos laborales actuales pasen a ser manejados por el estado y sea el estado quien iguale salarios de médicos, enfermeras, terapeutas, psicólogos, instrumentadores, etc; sin importar experiencia, responsabilidades, estudios adicionales que incrementen su nivel de conocimiento, entre otras cosas que en la medicina tienen valor adicional. 

El último aspecto para mencionar, no por eso menos importante; es el costo que tendrá esta reforma y será asumido por cada colombiano contribuyente. No se ha definido aún el costo real que implica la implementación de este proyecto de reforma. 

Se habla de un costo cercano a los 60 billones de pesos, 3 veces el costo de la Reforma tributaria que estamos ya pagando los colombianos. Es una cifra desbordada e inimaginable; tanto así que hoy, no cuenta con el aval de MinHacienda, quien no se compromete, porque reconoce que el proyecto no es viable y menos la cifra necesaria para su ejecución. 

De aprobarse, sería colocarles a todos y cada uno de los ciudadanos una soga en el cuello y llevar al país a un hueco fiscal de donde difícilmente saldremos en pocos años. 

El interés de este artículo es poner en discusión las diferentes variables que están en juego con la implementación de esta Reforma a La Salud y todas las áreas que se afectan. Es solo un instrumento de información que colocamos a disposición de la población para que saquen sus conclusiones y tomen decisiones bajo la criticidad que ofrece el conocimiento de los hechos.